miércoles, 25 de enero de 2017

EL GRAN ENCUENTRO


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón Arte popular

El pasado mes de diciembre se abrió al público el V Salón BAT de arte popular, Colombia plurietnica y multicultural, el cual es el resultado de los recorridos realizados por las 7 exposiciones regionales de selección que se llevaron acabo entre octubre de 2015 y junio de 2016. Fueron 320 artistas autodidactas los que tuvieron la posibilidad de presentar sus obras y además adquirieron el derecho de ser incluidos en la edición del libro de colección que se publicó para la presente edición.

En esta ocasión el Centro Cultural Gabriel García Márquez, Fondo de Cultura Económica es la institución que abre sus puertas a este magno evento que congrega a los artistas autodidactas, cuyas obras fueron las más sobresalientes del territorio colombiano. Su escogencia se deriva de las votaciones del público, tanto física como virtual, y de las deliberaciones del jurado.

Con la exhibición de 138 obras, entre las que se encuentran videos, óleos, dibujos, fotografías, tallas en maderas, instalaciones y técnicas experimentales y ancestrales como el mopa-mopa y el tamo, se disfruta de una inmensa variedad de propuestas que dan cuenta de la plurietnia y multiculturalidad de nuestro país. Esta diversidad también permitió identificar criterios que permitieran establecer diálogos cruzados entre los diferentes puntos de vista que tomaron los artistas para establecer coherencias entre sus obras y la temática propuesta por el V Salón BAT: Colombia plurietnica y multicultural.

Como resultado se identificaron los siguientes ejes trasversales:

1.Iconos y matices de la afrodescendencia. Se resalta la influencia de la cultura afro en las diferentes esferas que llenan la vida cotidiana del país, desde la música y la danza hasta los personajes que, con sus profesiones y oficios, ampliaron el espectro de acción de sus tradiciones.

2. Cosmovisiones y adaptaciones de las raíces indígenas. Se observa las exigencias a las que se someten las comunidades indígenas, con sus respectivas tradiciones, conocimientos y costumbres, para ser aceptados y obtener los estatus social y cultural similar a los que se difunden en las ciudades, pero que son distantes de sus cosmovisiones ancestrales, lo cual los conlleva a procesos complejos con obstáculos insuperables.

3. Facetas y prestigios de las galas ancestrales. El imaginario colectivo de la idiosincrasia colombiana está lleno de remembranzas, pasiones y rituales que se originan en las fiestas regionales y patronales que engalanan a las ciudades y pueblos de nuestro país. Estas conmemoraciones populares son espacios de encuentro donde las comunidades exaltan sus valores más arraigados y que son compartidos, sin inhibiciones, con propios y extraños.

4. Repertorios y hazañas de la economía popular. Las dinámicas sociales, las peripecias de la vida diaria están atravesadas por adaptaciones económicas que los pueblos generan para proveer un equilibrio básico a las familias. En este sentido la economía informal es la actividad de mayor crecimiento y trae consigo modelos estéticos y comportamentales que avivan la chispa creativa de los colombianos.

5. Relatos y apologías de realidades confrontada. La complejidad que desborda los intereses de las personas y el orden predispuesto por las instituciones gubernamentales se convierten en antagonistas. Sus discrepancias se entretejen en una urdimbre de violencias que traspasan los límites de lo físico para instalarse en los rituales diarios que definen nuestras conductas. Ahora lo sabemos, la violencia no es sólo física, también es simbólica, epistemológica, de genero y otras tantas, las cuales corrompen la psiquis humana.

6. Dilemas y acuerdos de la plaza. El debate sobre las creencias y opiniones de un grupo humano desemboca en la consolidación de una comunidad que se autovalora por la pertenencia a un lugar, a su terruño. De esta manera, un dialogo sano es aquel que se alimenta tanto de la controversia como del acuerdo. El respeto a los credos y a la diversidad es sinónimo de la libertad de pensamiento, eje fundamental del bienestar social.

7. Mestizaje y evolución de nuestra diversidad. La diversidad es un espíritu que surge como una mixtura de todo lo que somos, de lo que pensamos. Es lenguaje, es historia compartida, es riqueza étnica, sabores que marcan y recuerdos conjuntos. En un país como Colombia, donde hay regiones claramente diferenciadas, donde los comportamientos, las jergas, el imaginario colectivo son evidencia de ellas, la diversidad surge como el reconocimiento a la diferencia, como el fortalecimiento al sentido crítico que fungen como los ingredientes esenciales de la paz.


¿QUÉ PIENSA SOBRE ESTE GRAN ENCUENTRO DE ARTE, HISTORIAS, TRADICIONES Y SABIDURÍAS DE NUESTRO PAÍS?