jueves, 27 de octubre de 2016

GUÍA DIDÁCTICA


Por:Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular

Esta es una propuesta que intenta conectar los saberes de los artistas empíricos con la educación formal que se imparte en nuestro país. Todo proceso artístico tiene un contenido didáctico que puede enriquecer el patrimonio intelectual que se genera en el aula de clase. En este sentido, se escogieron un número importe de obras que pueden servir para abordar algunos temas de interés, además de proponer algunas preguntas e inquietudes que ayudan a conocer las circunstancias históricas, culturales, regionales que hace de Colombia un país único.


Esta también es una iniciativa que busca revalorar la educación artística que experimentan los niños y jóvenes del país. Desde la práctica pedagógica generada a través de las exposiciones de arte popular realizadas a lo largo y ancho del país, se detectan los beneficios que estas obras pueden traer para subsanar la visión limitada que se impone en la correlación existente entre las asignaturas del currículo académico y la educación artística.


Aquí encontrará obras y temáticas que pueden desarrollarse en diferentes campos del saber y que pueden ser usadas por docentes, talleristas y gestores culturales que realicen actividades formales o no-formales del proceso enseñanza-aprendizaje. Para acceder a la guía didáctica Tácticas y roles del arte popular te invito a que hagas clic en el siguiente enlace:

SABERES DEL ARTE POPULAR


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular


El análisis de la Colección BAT de arte popular es una tarea importante para llevar a cabo diagnósticos sobre la experiencia que se ha acumulado en torno al Salón de arte popular. El ensayo Saberes del arte popular ofrece una revisión de los antecedentes que dan origen a este certamen en Colombia, cuales son las falencias que se buscan superar y las virtudes que se deben fortalecer. También, propone algunas ideas transversales que explican la conexión existente entre los artistas autodidactas, las influencias culturales y sociales, el proceso artístico que se genera fuera de la academia y la amplia aceptación que tiene el arte popular entre las instituciones culturales del país y en los diversos públicos que no están familiarizados con las exposiciones de arte.

Otro elemento que se aborda, es el acercamiento entre la capacidad estética, que es innata a todas las personas, y las obras promovidas por la Fundación BAT a lo largo de 12 años de existencia de este concurso. Además, se observa algunas de las temáticas más recurrentes entre los artistas y cómo han evolucionado y adaptado sus saberes, sean estos tanto en el ámbito técnico como en el aspecto intelectual.

Desde la religiosidad popular marcadamente católica, hasta las devociones espirituales que no dependen de religiones determinadas. Estas adaptaciones y renovaciones, coinciden con las exigencias y el cambio de significado que traen consigo las dinámicas sociales. También se observa que las tradiciones no se congelan en el tiempo, sino que insistentemente buscan rejuvenecerse. En este sentido, el artista autodidacta es presentado como un individuo que tiene la habilidad de detectar las variaciones que son inadvertidas para otros miembros de la comunidad, aspecto primordial que explicar las funciones que puede desarrollar el arte popular al interior de la sociedad.

Si te interesa la evolución del arte popular en Colombia, te invito a que hagas clic en el siguiente enlace: 

http://www.fundacionbat.com.co/file/Documento/1318saberes_del_arte_popular.pdf

martes, 30 de agosto de 2016

LAS AVENTURAS DEL ARTE POPULAR


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular

Las propuestas artísticas divulgadas por el Salón de arte popular se han transformado en herramientas que ayuda a enaltecer los imaginarios colectivos que caracterizan las numerosas culturas, etnias y regiones que componen la diversidad de nuestro país. Además, la acogida positiva que ha mostrado el público en torno a las actividades desarrolladas en las plataformas virtuales, genera dinámicas de democratización y ampliación de diálogos como preámbulo hacía la empatía y la cohesión social.  Debido a esta tendencia, el arte popular proporciona una clave de lectura para descubrir coherencias e influencias entre nuestras formas de vivir y pensar, y los valores y virtudes propios de la identidad colombiana. 

La Fundación BAT entiende que conquistar nuevos espacios para la divulgación e influencia del arte popular colombiano, no se circunscribe exclusivamente a los espacios físicos delimitados por los museos y centros culturales, sino que su proyección se incrementa exponencialmente gracias a la eficiencia y utilización de redes sociales digitales. El espectro de relaciones que cultiva las plataformas virtuales entre los artistas, las obras, los gestores e instituciones culturales y los espectadores, ha hilvanado una red de apoyos que consolida el arte popular como un engranaje fundamental en la circulación del capital cultural colombiano.

Si bien los primeros beneficiados del trabajo adelantado en el Salón de arte popular son los artistas empíricos, por el talento demostrado en sus obras, también tiene el mismo nivel de importancia el aumento y la participación del público. De esta manera, las actividades realizadas en el marco de las exposiciones, tales como los conversatorios, los talleres artísticos, la edición de libros, la producción y emisión de videoclips y el desarrollo de contenidos digitales, funcionan como una herramienta que incrementa los conocimientos para la apreciación del arte.

En la búsqueda de retroalimentación entre los programas didácticos, las obras de los artistas autodidactas y la participación del público, se encuentran puntos de convergencia que privilegian el diálogo entre los saberes que apoyan las visiones de las instituciones, de los creadores y de los espectadores. Esta articulación es la aventura en la que se deben embarca todas las propuestas didácticas que ofrecen servicios de intermediación entre las obras de arte y el público. La intermediación, depende de la implementación de un lenguaje que sea común a todos. Lenguaje que tenga la habilidad de usar los relatos de la cotidianidad, los recursos de la metáfora, el impulso de los sentimientos y el impacto de los medios masivos de comunicación.

Todo este proceso beneficia profundamente el intercambio de ideas, inquietudes, esperanzas o intenciones, las cuales son la base del desarrollo integral de la sociedad. La comunicación entre las personas requiere de un esquema común de interpretaciones, significados y ademanes que direccionen las narraciones hacia puntos focales que reduzcan los malos entendidos. Con todo, el movimiento del arte popular se aventura al diálogo, a la inclusión de saberes disimiles, a la comprensión de las dudas, a la exploración de ficciones, porque cada uno de estas son elementos que dinamizan el conocimiento y aportan renovaciones al pensamiento popular.

Estimado lector(a), teniendo en cuenta lo anterior, es importante para nosotros que responda las siguientes preguntas. Si entre las opciones no hay ninguna que se ajuste, usted puede escribir sus sugerencias.

1. Qué lo estimula a visitar una exposición:
a.        LA REPUTACIÓN DEL ARTISTA.
b.       EL TEMA DE LA EXPOSICIÓN.
c.        LA INSTITUCIÓN QUE LA ORGANIZA.
d.       LA PROCEDENCIA DE LAS OBRAS (nacional o internacional).
e.       LA PUBLICIDAD DE LOS MEDIOS DE COMUNICACIÓN.

2. Considera que la creatividad artística se mide por:
a.        EL VIRTUOSISMO TÉCNICO.
b.       LA TEMÁTICA DESARROLLADA.
c.        LA INVESTIGACIÓN.
d.       LA POPULARIDAD DEL AUTOR.
e.       EL VALOR COMERCIAL.
f.         LA UNION DE TODAS LAS ANTERIORES.

3. Cuál de estos movimientos artísticos le gusta más:
a.        IMPRESIONISMO.
b.       CUBISMO.
c.        SURREALISMO.
d.       LAND ART.
e.       POP ART.
f.         FLUXUS.

4. Considera que el arte contemporáneo
a.        ES SÓLO PARA ESPECIALISTAS.
b.       NO SE INTERESA POR LA REALIDAD SOCIAL.
c.        ES CONFUSO Y PRETENCIOSO.
d.       NECESITA DE EXPLICACIONES PARA SU COMPRENSIÓN.
e.       ES EL RESULTADO INEVITABLE DE LA SOCIEDAD DEL CONOCIMIENTO.
f.         ES UNA MEZCLA ENTRE ESPECTÁCULO Y ERUDICCIÓN.

5. Cuándo lee artículos sobre arte prefiere aquellos que:
a.        SE REFIEREN A ARTISTAS CONSAGRADOS.
b.       ANALIZAN OBRAS QUE ILUSTRAN PROBLEMÁTICAS SOCIALES.
c.        SE ENFOCAN EN MOVIMIENTOS O PERÍODOS HISTÓRICOS.
d.       DESCRIBEN LAS CIRCUNSTANCIAS SOCIALES DE LAS OBRAS.
e.       USAN LAS TEORÍAS MÁS RECIENTES PARA EXPLICAR EL ARTE.
f.         PRESENTAN LAS NOVEDADES DE LAS FERIAS INTERNACIONALES DE ARTE.

viernes, 29 de julio de 2016

C2. FUNCIONES DEL ARTE POPULAR


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular

Existen tres formas de observar las limitaciones y fortalezas del Salón de arte popular:

1. Personal: cuando los artistas, al presentarse a un concurso de arte, asumen que sus reveses son ataques personales, en vez de tomarlos como invitaciones a mejorar el resultado de sus trabajos. Independientemente de comentarios desalentadores, es importante entender que en el universo del arte las desilusiones son lecciones confusas que crean dudas, temores y angustias, pero que a su vez son exámenes que definen el alcance de la pasión que siente cada quien hacia su arte. En estas competencias, las desilusiones no se desvanecen culpando las deliberaciones de los organizadores, ellas necesitan liberarse de la carga emocional para clarificar ideas, perfeccionar procedimientos y enfocar las expectativas artísticas con otro tipo de obra.

La mayoría de los participantes del Salón de arte popular reconocen que este certamen cambió su percepción del mundo del arte, influenció la forma como aplican la autocrítica y generó nuevos esquemas de pensamiento con cambios sustanciales en sus vidas. Además, este Salón surge en un momento coyuntural que está definido por los avances tecnológicos, científicos, económicos y globales dando oportunidades a los artistas a que lo comparen con dinámicas artísticas que acontecen en otras partes del mundo.

2. Institucional: cuando se busca equilibrio entre la infraestructura cultural, la creatividad y el impacto social. Si bien la misión del Salón de arte popular es abrir espacios para divulgar las obras de los artistas empíricos, debemos recordar que ello necesita de una logística mínima adecuada. Generalmente limitamos la infraestructura cultural a la existencia y funcionamiento de museos, bibliotecas, teatros, centro culturales y similares, como la responsable directa de la difusión de las expresiones artísticas. Sin embargo, descuidamos la trascendencia del sistema educativo en la trasmisión de reconocimientos sobre la importancia del arte para la sociedad. Tal es la deficiencia, que una asignatura como lenguaje, con un espacio tan preponderante en el currículo académico, tiene una precaria experimentación literaria, los formalismos y definiciones eliminan cualquier didáctica que invite a la exploración creativa de los niños y adolescentes.

Esta situación es más vulnerable en la educación artística. En la medida que se considera un relleno del pensum escolar, se reduce sustancialmente la injerencia que el arte puede tener en el desarrollo psicológico, intelectual e interpersonal de todo individuo, debilitando virtudes sociales como la sana convivencia, la solidaridad y el respeto a la diferencia. En ese sentido, el movimiento del arte popular, con su amplia divulgación a nuevos públicos, aporta elementos que ayudan a articular las complejas facetas de la vida con la necesidad de buscar nuevos puntos de vista a costumbres que generan fragmentaciones en la comunidad. Todo esto bajo la consigna que busca despertar de la consciencia estética dormida en aquellas personas con escasas oportunidades para disfrutar de las bondades del arte.

3. Social: cuando el público identifica que sus conocimientos también son valores estéticos importantes para la interpretación del arte. Este descubrimiento es trascendental porque aumenta la autoestima de las personas y reduce sustancialmente el rechazo que los grupos sociales populares tienen hacia las instituciones culturales, cambiando la visión elitista que se tienes de ellas. Además, y como consecuencia de la época actual, las personas que componen los nuevos públicos ya no pueden ser tratados como analfabetas, porque cada vez están más cercanos a mayores flujos de información lo que obliga a los espectadores a incorporar nuevos elementos para la comprensión de sus propias realidades.

Sin la participación activa de la sociedad, ni las exigencias y disciplinas que demanda la voluntad creativa de los artistas, los esfuerzos, programas y proyecciones didácticas de las instituciones culturales no tienen importancia. Por ello, es menester de todos los actores del mundo del arte, acercar cada vez más los intereses, esperanzas, desilusiones y conocimientos, para descubrir respuestas innovadoras que redunden en beneficios compartidos para estos tres estamentos.

En conclusión, estos tres agentes del mundo arte están en búsquedas permanentes para dar solución a intrincados procesos como la creatividad, el equilibrio social y la incorporación de nuevos derroteros en la forma de enfrentar la realidad. El artista depura sus ideas y perfila sus expectativas en la realización de una obra de arte. El promotor cultural se empeña en enriquecer la consciencia estética, como eslabón fundamental de la voluntad solidaria. El público descubre nuevos significados que nutren la personalidad, el intelecto y la empatía social. En suma, tres virtudes que se compaginan armónicamente en las dinámicas generadas por el movimiento del arte popular colombiano.

¿Sientes que tus intereses coinciden en alguno de estos tres agentes?

¡Cuéntanos como te relacionas con ellos!

viernes, 1 de julio de 2016

ESPECTACULO, SIMULACRO Y ESCENARIO


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular

Igual que todos los aspectos de la vida, el arte ha sufrido los cambios propios de cada momento histórico. Con las nuevas condiciones sociales, económicas, tecnológicas y científicas contenidas en las aperturas pregonadas por la globalización, debemos tratar de comprender como el arte se relaciona con: 1. El espectáculo, actividad ineludible de las sociedades de masas; 2. El simulacro, invención de una realidad que es diferente a la cotidiana; y 3. El escenario, espacio donde aquellos dos suceden, se yuxtaponen, se intercambian. Estas relaciones ayudan a identificar cuáles pueden ser las nuevas funciones que cumple o debe cumplir el arte dentro de la sociedad de masas.
Espectáculo: Al identificar los intereses de la sociedad actual como circunstanciales y efímeros, en la que el impacto de la novedad y la innovación no pasan de ser algo furtivo e instantáneo, podemos asumir que la realidad en ella no es más que una puesta en escena en la que todos participamos, en mayor o menor medida. Y es que en los momentos actuales las dinámicas sociales se rigen por la mercantilización y la plusvalía, y en esas dinámicas el arte no es un caso ajeno e impermeable, pues este ha sido un modelo que se ha transformado para ser usado en diversos contextos con múltiples propósitos. Modelo por cuanto en él estaba representando un ideal al que todos deben acceder, pues la sofisticación, el prestigio y el poder son sus compañeros inseparables. Transformado, porque fue promocionado como un ideal al que todos pueden acceder, algunos logran tener y pocos se esfuerzan por comprender. Desde entonces, al arte se le atribuyen estrategias para envolver en un manto de espectacularidad la vida, lo cotidiano, la realidad.

Simulacro: Según Baudrillard el arte no se interesa por cuestionar las pretensiones y dinámicas del mundo, el arte se esmera por presentar ilusiones amplificadas para lanzar un dardo a la apatía y así reflejarse en realidades etéreas, que no renuevan en nada el marasmo homogéneo de la sociedad de masas. Y esto sucede porque nos encontramos en un momento de la historia donde los medios masivos de comunicación han reemplazado de alguna manera la vida cotidiana (nuestros sentimientos saltan más fácilmente ante una situación dramática de una telenovela, que ante un accidente de tránsito en una calle cercana), y el simulacro que ellos construyen convierte al individuo y la vida en una existencia momentánea, sin pasado y sin futuro.

El ser humano perdió la capacidad de reconstruir el mundo, ahora son los objetos que lo acompañan los que dan forma y sentido a las ilusiones del mundo. La sobrevaloración del objeto fundó nuevos valores, nuevos sistemas comportamentales en los que predominan las suposiciones sobre los hechos mismos. Como resultado el arte se aleja de la vida misma y encuentra su origen y función en la existencia idealizada de las imágenes producidas por los medios de comunicación. Convirtiendo al arte en una actividad que ha ‘perdido su aura’, como diría Walter Benjamín.

Ésta condición cristalizada es la que intenta quebrar la propuesta de Joseph Beuys cuando insiste en que el arte hay que unirlo con la vida. La creatividad no puede ser exclusiva de individuos superdotados (artista-genio), sino que al ser el arte y la vida la unidad ideal para el ser humano y la sociedad, todos los hombres pueden ser artistas, entendiendo que la función primordial del hombre es inclinarse por la reflexión, el análisis y el entendimiento de los embates sociales, para poder establecer diálogos que permitan compresiones y adaptaciones a las contingencias que se presentan.

Escenario: Con las dos nociones anteriores, el escenario no debe estar suscrito necesariamente al espacio, entendido como una posibilidad física que puede ser ocupada. Aquí entendemos el escenario como la posibilidad que tienen las diferentes manifestaciones artísticas, culturales, sociales, tecnológicas y económicas de mostrarse y ejecutarse. Por tanto, el escenario está más cercano a un periodo de la historia en donde cobran vida las renovaciones de cada aspecto de la vida.

En suma, gracias a estos tres aspectos: espectáculo, simulacro y escenario, es posible a la convergencia entre la tecnología de la reproductibilidad de las imágenes, los medios de comunicación, las fluctuaciones económicas globales. Y el arte que se desarrolla en estos momentos no puede ser infalible a este tipo de influencias, posibilidades y exigencias. Sin embargo, en este tipo de arte, al parecer hay más que lamentar, porque ha perdido su ingrediente fundamental: desarrollar relaciones insólitas y transgresoras donde las sociedades sienta algún quiebre en sus ideologías y renueven su experiencia estética más allá del hedonismo raso.

Según la forma como experimentas el movimiento del arte popular en Colombia, sea como artista o como espectador

¿Cómo el arte popular puede revertir esta visión negativa del universo artístico?

viernes, 27 de mayo de 2016

ARTE PRIMITIVISTA Y ARTE POPULAR


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular

A lo largo de actividades ininterrumpidas del Salón BAT de arte popular se observa que las obras de los artistas empíricos han superado de manera contundente el adjetivo primitivista. El arte realizado a la manera primitivista (naif=inocente) está envestido con el aura de la ingenuidad y de conformismo frente al trabajo terminado. En este tipo de arte se observan dos aspectos claramente identificables, un técnico y el otro semántico. 1. En el conformismo técnico se advierte desinterés por el perfeccionamiento técnico, por la exploración de nuevos materiales y de diferentes herramientas expresivas; 2. Con los conformismos semánticos se aprecia una visión romántica y nostálgica de las tradiciones de los pueblos.

El hábito en la elaboración del trabajo primitivista, se muestra como una formula artística que identifica su origen en la cultura vernácula y en un nivel económico humilde. Asimismo presupone niveles de educación básica (por lo menos en el aprendizaje artístico),  que justifican la noción de un arte puro porque no obedece a los preceptos dominantes de la historia y la teoría del arte. Si bien este hábito está directamente relacionado con las preferencias sociales, en cuanto a lo que es aceptado como arte, también es cierto que al convertirse en la fuente económica del sostenimiento familiar, es normal que se sostenga la misma manera de producción, de modo que se garantiza el bienestar familiar.

En este sentido, no debemos olvidarnos que los artistas primitivistas gozan de un mercado de prestigios, que aunque generalmente no alcanza los medios masivos de comunicación, ratifican el reconocimiento y el valor cultural que tiene esta forma de arte. Además, son personas que aportan connotaciones positivas al barrio, al pueblo, al municipio y a la región de las que son originarias. Esto supone, de manera simplista, que el artista primitivista está inmerso en espacio de transición que va de la vida rural a la convivencia urbana, de la tradición de los pueblos a las renovaciones cosmopolitas. En fin, de la parsimonia del tiempo a la aceleración cardiaca de cada momento.

Contrario a lo anterior, el Salón BAT de arte popular invita a los artistas empíricos a que inicien investigaciones relacionadas con sus fuentes primarias, esto es, el contexto sociocultural, la historia, la política, la religión o cualquier otro tema que tenga relación con las regiones que construyen en gran compendio del ser colombiano.

Tales indagaciones, han consolidado una estructura conceptual coherente con la propia realidad, además de ofrecer mayores recursos para la comprensión de lo que implica la idea de lo popular. Esto quiere decir, que el arte popular es un saber hacer que busca, en el capital simbólico de la vida diaria y la tradición de la cultura popular, nuevos significados para fomentar sentido de pertenencia en la sociedad.

Tomemos con ejemplo la manera como se ha trasformado la representación del tema de la violencia. En la primera versión se exhibieron obras cuyas imágenes eran crudas, grotescas, con desmembramientos y sangre salpicando por doquier. Obras que se convertían en documentos históricos de masacres recientes donde el dolor, la angustia y la desesperanza se podían sentir, incluso herir los sentimientos del espectador (Bojayá). En estas obras son muy fuertes los sentimientos de desarraigo, el dejar de pertenecer a una familia, a una comunidad. Se percibe  sentimientos de desesperanza, también se muestra que las comunidades y personas que sufrieron estos actos violentos, marchitaron tanto su espíritu como sus visiones de futuro. Estas representaciones de la violencia se convirtieron en prueba indiscutible de la deshumanización de los actores armados.

Sin embargo, en el recorrido de las siguientes versiones, las obras que se refieren a la violencia, construyen representaciones con contenidos emocionales distintos. Encontramos en estas obras una suerte de humanización de las víctimas. El anonimato desaparece, ya no son un número estadístico, ahora son nombradas y referidas como miembros queridos de una comunidad, el sentido de pertenencia revive y la esperanza es el sentimiento que los vincula y une como comunidad. En ese sentido, a lo largo de 12 años, el arte popular pasó del periodo de la violencia del desarraigo y la desesperanza, para renovarse con sentimientos de reivindicación social, que no es otra cosa que mirar de frente los propios temores para reencontrarse con la esperanza. Hay una elaboración del duelo, que no parte de la angustia, sino de la visión de reconstruir, del anhelo de reencontrar una historia que fue arrebatada.

Con este ejemplo enmarcado en los modos como se percibe las consecuencia de la violencia, se demuestra que el arte popular se aleja de cualquier conformismo semántico, que es una característica del arte primitivista, para convertirse en una especie de sismógrafo comportamental, que es capaz de detectar pequeñas variaciones emocionales e interpretativas que se experimentan en la reorganización constante de la vida diaria.

jueves, 28 de abril de 2016

C1. DILEMAS DEL ARTE POPULAR


Por: Elkin Bolaño Vásquez
Coordinador Salón de arte popular

Desde la creación del Salón de arte popular comenzaron a plantearse una serie de dilemas a los que se ha intentado dar alguna solución. No obstante, algunos han logrado claridades sustanciales, mientras que otros permanecen inamovibles. El primero y más evidente de estos dilemas  es el establecer la diferenciación entre el arte popular y el arte académico. Pero a pesar del esfuerzo teórico por una definición adecuada, persiste la inquietud de cuáles deben ser los espacios diferenciados en donde conviene presentar por separado ambas formas de arte. Esto involucra las fortalezas y falencias que la infraestructura cultural tiene, en relación con los mecanismos de distribución de los bienes culturales. Situación que está más allá de las posibilidades de la Fundación BAT.

Otro aspecto que resalta permanentemente es la idea de un arte puro, como producto exclusivo del artista. Idea que menoscaba el valor y la influencia que tienen las dinámicas sociales y culturales en la producción del mismo. Tal idealización ha distanciado el arte de las mayorías demográficas, convirtiéndose en un saber distante que poco importa para el buen llevar de la vida diaria. Situación que evidencia, la cada vez más precaria inversión en el mejoramiento y ampliación de la infraestructura cultural, debido a que no se justifica subvencionar bienes culturales que sólo interesan a las élites sociales.

También se insiste en las limitaciones creativas de los artistas empíricos, como si la creatividad fuera un patrimonio exclusivo de la educación profesional. Sin embargo, en doce años de trayectoria del Salón de arte popular, se acumularon todas las pruebas posibles para evaporar tal punto de vista. En este sentido, este certamen encontró que los ejes temáticos propuestos han atraído beneficios en dos aspectos: 1. Reivindica la importancia que tiene el arte en las dinámicas sociales, debido a que ofrece potenciales formas de transitar los laberintos que colman nuestras formas de vivir. 2. Promueve la exploración de procesos creativos en los artistas empíricos, porque los temas exigen investigación y la competencia obliga al perfeccionamiento y experimentación técnica.

En el primer aspecto, todo tipo de público se entusiasma porque identifica claves de autoreconocimiento que no dependen de deducciones académicas, sino que son suficientes las vivencias y conocimientos particulares de las personas. Las representaciones relacionadas con la propia cultura estimulan en el espectador empatía hacia la propia identidad, generando un diálogo emocional y reflexivo en personas que han permanecido por fuera del disfrute de los bienes culturales.

En el segundo aspecto, la capacidad de producir arte exige refinamiento en la forma de entender la realidad y especialmente en la manera como se conectan informaciones aleatorias que sobrevienen de la investigación. De aquí, la importancia de su divulgación. La creatividad no académica es impulsada por una pasión que encuentra su lenguaje en el arte y que no está influenciada por teorías estéticas. Al ser una pasión, el arte popular se dirige a lo que más importa: el sentir colombiano.

Además, el proceso creativo debe su capacidad de acción a las diversas situaciones que los artistas deben pasar cuando presentar sus obras en un concurso: 1. Comparación artística, observar las soluciones técnicas de cada una de las obras en relación con la propia; 2. Aceptación del público, observar y escuchar las opiniones de los presentes para identificar concordancias y disparidades con la visión que se tiene sobre las obras y; 3. La apreciación de los especialistas, para detectar las formas de justificar y explicar las obras.

Si bien el Salón de arte popular apela al apoyo de instituciones culturales importantes para alcanzar un impacto nacional, es importante acotar que hay entidades locales y regionales que están reconociendo el valioso potencial en esta labor y han abierto espacios para que los artistas empíricos expongan sus trabajos. Como resultado, el arte popular viene a ocupar espacios que el arte académico había deja de lado, convirtiéndose en un eslabón inquebrantable en la cadena cultural que promueve el sentido de pertenencia y la empatía social hacia nuestro país.

¿Qué beneficios te ha traído tu participación en el Salón de arte popular?

¡Expresa tus experiencias!